25 dic 2010

Falsos maestros y profetas

Sábado 25 de diciembre del 2010 a las 10:30 hrs.

 

Yo soy el principio y el fin. Fue por Mi causa que Mi Amado Padre Eterno creó el mundo, y por Mi causa terminará. Yo soy la Luz y el Salvador que llevará a todos los que creen en Mí al Paraíso prometido. Aquéllos que todavía rehúsen aceptarme, a pesar de todas Mis enseñanzas y de los esfuerzos de Mis profetas, no entrarán en el Reino de Mi Padre.

 

A los que se os ha dado el don de la verdad a través de las escrituras, abrid ya vuestros ojos y aceptad Mis enseñanzas y las profecías dadas a Mis profetas. Está llegando la hora en que Yo volveré finalmente a la tierra para reclamar a Mis seguidores amados. Desgraciadamente, a través de Mis profetas modernos también seré rechazado. Todos vosotros debéis escuchar y leer Mis mensajes, que os han sido dados por misericordia, y entender su significado.

 

Mis enseñanzas nunca han cambiado

Debéis recordar que Mis enseñanzas son las mismas de siempre. Los que vienen en Mi Nombre deben ser observados con cuidado. Si ellos proclaman Mi palabra entonces son de la luz. Cuando os encontréis con que Mis enseñanzas se cambian de forma que os parezcan extrañas, huid. No escuchéis. Estas desafortunadas personas han sido tentadas por el Maligno para distorsionar Mis enseñanzas deliberadamente para llevaros por el mal camino y confundiros.

 

Cualquier doctrina que no provenga de las Sagradas Escrituras y que afirme proclamar la verdad, es una mentira. Es un pecado contra Mí y un grave ataque contra Mí y Mi Padre Eterno.

 

Falso Mesías

Estos falsos maestros se darán a conocer pronto por todo el mundo. Los encontraréis por todas partes haciendo mucho ruido. Buscando atención. Algunos van a impresionar tanto a Mis hijos, que incluso Mis auténticos seguidores creerán que tienen poderes divinos especiales. Uno, en particular, se exaltará tanto a sí mismo que la gente creerá erróneamente que él es el Mesías.

 

Mis hijos necesitarán mucho valor y fortaleza singular para adherirse a Mí y permitirme guiarles por esta peligrosa jungla llena de demonios. Los demonios, que en estos últimos días están siendo soltados por Satanás, se presentarán como Mis seguidores y profetas. Ellos tratarán de seducirlos con falsas doctrinas. Manipularán la verdad para adaptarla a sus caminos inmorales de tal manera que desde fuera será muy difícil de distinguir. Mis devotos seguidores, Mis siervos sagrados y Mis profetas sabrán inmediatamente quiénes son esas malvadas personas. Encontrarán sus declaraciones dolorosas y molestas, pero lo que causará terror en sus corazones es el hecho de que muchos cristianos caerán arrastrados por sus encantadoras personalidades. Serán tan convincentes, que muchos arrastrarán a la perversa trampa incluso a Mis Sagrados Servidores, que me han consagrado sus vidas a Mí y a Mi Padre Eterno.

 

Llamada a los cristianos a levantarse

A vosotros Mis seguidores devotos, bendecidos con las gracias del Espíritu Santo, os llamo ahora. Emplead como arma vuestra Fe y permaneced fuertes. Desafiadles. Enseñadle a la gente la verdad, recordándoles constantemente la verdad que está contenida en el Libro de Mi Padre, El Libro de la Verdad. Estas enseñanzas durarán para siempre.

 

Puede ser difícil para vosotros, hijos Míos, poneros en pie y que os tengan en cuenta, pero escuchadme. Si hacéis esto ayudaréis a las almas. Vuestros hermanos y hermanas en el mundo son vuestra familia. Os llevaré a todos Conmigo al Paraíso que os he prometido. Por favor, ayudadme a no dejar a nadie atrás. Me rompería el corazón si no pudiese salvar a todos Mis hijos amados. Mediante la oración, el sacrificio y la perseverancia por parte de Mis seguidores en todo el mundo, Mi deseo se cumplirá.

 

Tomad ahora la copa de salvación en Mi nombre. Seguidme. Dejadme guiaros a todos. Dejadme abrazaros en Mi corazón mientras nos unimos para salvar a la humanidad del Seductor.

 

Recordad esto, amo a cada uno de Mis hijos de tal forma, que la victoria, si no consigo atraeros a todos a la vida eterna, será agridulce y romperá Mi corazón. Ahora rezad, rezad y rezad todos, y acordaos de estas palabras: Yo soy el Alfa y el Omega.

 

Vuestro Amado Salvador Jesucristo, Rey del Cielo y Justo Juez de toda la humanidad