28 ago 2012 Si ustedes alaban a falsos dioses y piden gran abundancia, riquezas y otros regalos, únicamente para satisfacer sus lujurias, atraerán al príncipe de la Oscuridad
Martes 28 de agosto de 2012 a las 19:30 hrs.
Mi muy querida bienamada hija, el mundo y las personas que viven en él están en negación(siguen negando).
Ellos no creen en el Verdadero Dios, Mi Padre Eterno.
Ellos, en sus miles de millones, corretean en confusión y persiguen callejones sin salida, buscando un dios al quien puedan rendir lealtad.
El problema acerca de los dioses, los falsos dioses que ellos ponen sobre un pedestal, es que estos ídolos son de su propia hechura. Su propia creación hechos para adaptarse a su propia interpretación de quién debería ser Dios.
Estos dioses, hija Mía, y ellos han creado cientos de ellos, están formados de sus propias imaginaciones.
Estos mismos dioses solo sirven un propósito y ese es el de acomodar las expectativas(las pretensiones), nacidas del amor propio, de cómo su dios ideal debería ser.
Los dioses que ellos crean son elaborados. Ellos apelan/suplican a su sentido del derecho divino de sus almas. Estas almas creen que sus dioses de fabricación propia promueven sus derechos a cosas maravillosas.
A aquellos de ustedes que no aceptan la Verdad, la Existencia del Único Dios Verdadero, sepan esto.
Solo el Verdadero Creador de la humanidad puede darles libre albedrío.
Mi Padre nunca los forzará o les ordenará hacer cualquier cosa, ya que esto es imposible.
Cuando ustedes le piden a falsos dioses que les den riquezas, los hagan exitosos o cuando buscan favores, ustedes están siendo egoístas.
Solo cuando piden a Dios que les conceda Dones, de acuerdo a Su Santa Voluntad, pueden comunicarse realmente con el Único Dios Verdadero.
Si ustedes alaban a falsos dioses y piden gran abundancia, riquezas y otros regalos, únicamente para satisfacer sus lujurias, atraerán al príncipe de la Oscuridad.
Él está esperando por el momento cuando les conceda tales favores. No abran la puerta al Rey de las Mentiras, ya que vendrá a un gran precio.
Él intercambiará tales regalos mundanos a cambio de su alma.
Su Jesús.