020 jul 2014 La doctrina hecha por el hombre no alimentará vuestra alma

12.02.2015 23:29

Domingo  20 de julio de 2014 a las 16:45 hrs.

Mi muy querida bienamada hija, cuando el mundo esté bajo el espíritu de las tinieblas, se hace muy difícil para los que creen en Mí, Jesucristo, permanecer fieles a Mi Palabra. Cuando Mi Iglesia se tambalea, entonces los fieles se sentirán desilusionados con todo lo que Yo enseñé y lucharán por su fe.

No es Mi deseo que desviéis vuestra atención de la Palabra de Dios y cuando lo hagáis, no me encontraráis Presente. Cuando Mi Palabra no se cumple, y cuando os permitís ser llevados hacia una falsa sensación de seguridad - cuando el pecado es hecho a un lado como si no tuviera ninguna consecuencia - entonces vais a tener dificultades para permanecer fieles a Mis Enseñanzas.

Poneos de pie, todos vosotros, y oíd M​i Voz ahora mientras os digo esto. Todo lo que os he enseñado, como Sagrado, será hecho pedazos. Muchos de vosotros encontrarán confuso que tantas Enseñanzas, impartidas por Mí a Mi Iglesia,  pronto serán descartadas por no ser para estos tiempos. Los tiempos que vosotros enfrentáis por delante traerán mucha angustia, porque no se os dará la dirección sobre la que se construyó Mi Iglesia. El edificio se derrumbará, la fe de Mis siervos consagrados se debilitará, más allá de vuestra capacidad de entendimiento, y toda la Verdad se va a demoler. La doctrina hecha por el hombre no alimentará vuestra alma. Sólo Yo, Jesucristo, puedo alimentaros con la Fe, lo que os hará apropiados para seguirme. Cualquier cosa que os digan, siempre debéis permanecer fieles a Mí, porque Yo siempre permaneceré fiel a vosotros.

Cuando os separáis de Mí, voy a estar de pie cerca a vosotros constantemente, tratando de atraeros de nuevo a Mí. Y mientras puede que os alejéis y ajustéis vuestras vidas hasta aceptar falsedades, Yo jamás os abandonaré. Y cuando estéis  completamente perdido, os encontraré y os traeré de regreso a Mi Reino. Nunca os abandonaré a pesar de que vosotros me abandonéis.

Vuestro Jesús