023 ago 2014 Yo proveeré armas a Mis Ángeles y elegidos para luchar contra aquellos que me condenan

13.02.2015 00:09

Sábado 23 de agosto de 2014 a las 20:00 hrs.

Mi muy querida bienamada hija, dos signos se pondrán de manifiesto a medida que la multitud de almas elegidas se levanten para ayudarme en la recuperación de Mi Reino en la tierra. La primera señal se refiere al envanecimiento de las almas en Mi Iglesia sobre la tierra, donde la razón humana, la inteligencia y la ambición destruyen la verdadera fe de Mis siervos consagrados. El orgullo y la arrogancia, junto con un deseo innato de experimentar una fe más profunda, que estará siempre un poco más allá de su alcance, dará lugar a una falsa iglesia de las tinieblas. Producirá una altiva jerarquía, que cultivará falsedades y una fe estéril.

La segunda señal se refiere a los cuerpos degradados/humillados, cuando el cuerpo humano - un regalo sagrado de Dios - se reducirá a un mero medio/instrumento usado para el adorno mundano, donde no se le mostrará ningún respeto. La falta de moralidad dará por resultado  una falta de respeto por el cuerpo humano, incluido el abuso del cuerpo, en donde es utilizado como un medio para participar en graves actos de pecados de la carne. La falta de respeto por la vida humana también significará que el asesinato será vuelto tan común que muchos, con el tiempo, se convertirán completamente inmunes al horror de la muerte física a manos de hombres malvados.

La purificación del hombre continúa porque sin el sufrimiento de las almas dispuestas(almas de buena voluntad), muchas personas se perderían. Solo entonces, cuando todas las cosas parezcan insoportables, a aquellos que tienen el Sello del Dios Vivo, se les dará el alivio a sus sufrimientos que azolarán/flagelarán a la humanidad incluyendo el pecado, las guerras, el hambre y las enfermedades. Jamás debéis ignorar las guerras – por pequeñas que puedan ser – porque ellas se extenderán. Jamás ignoréis la falta de la verdadera fe en Mi Iglesia porque esto, también, se extenderá. Jamás ignoréis el odio entre las naciones, que utilizan la religión como medio para infligir terror entre sus enemigos, porque esto también se extenderá para devorar las almas de los que me aman. Jamás ignoréis el odio a los visionarios de Dios o profetas elegidos porque si odian a estas almas entonces ellos me odian a Mí. Vosotros no debéis permitir que sus malvadas lenguas os inciten/seduzcan a uniros con ellos en sus intentos viles para ahogar el sonido de Mi Voz. Si lo hacéis, entonces también vosotros llegaréis a estar tan infestados como ellos lo están.

Y, mientras todos estos disturbios suceden, Yo proveeré armas a Mis Ángeles y elegidos para luchar contra los que me condenan. Entonces, justo cuando el mundo pierda toda onza de dignidad conocida por el hombre, la bestia abrirá el abismo y luego todos los enemigos de Dios infiltrarán Mi Iglesia. Pero será de acuerdo a la voluntad del hombre, si está o no preparado para soportar con tales injusticias.

Aquellos que se ponen de pie y defienden la Voluntad de Dios serán llenados de grandes Gracias y, por su fe, expiarán los pecados de los que son demasiado tercos o demasiado temerosos para oponerse a todo lo que contradiga la Palabra de Dios. Cuando todas las atrocidades malvadas aumenten y cuando el hombre se dé cuenta de que él no tiene la capacidad para combatir o controlar tanta maldad, debe recurrir a Mí y decir:

"Jesús líbranos, a nosotros pecadores desvalidos, de Tus enemigos."  

Solo entonces puedo intervenir para diluir el impacto de violencia, el asesinato, el odio y las guerras causadas por el pecado del hombre. Recurrid a Mí todos los días y clamen por Mi Misericordia. Jamás abandonaré a aquellos que acuden a Mí.

Vuestro Jesús