29 abr 2011

01.10.2012 00:15

Para entrar al Cielo es necesaria la humildad

Viernes 29 de abril de 2011 a las 15:15 horas.

 

Mi querida y amada hija, la humildad es una lección, la cual todos aquellos que deseen entrar en Mi Reino, deben aprender.

La humildad declara su pequeñez ante Mis ojos, cuando ustedes Me reverencian a Mí, su Salvador el Hijo de Dios hecho hombre. Sin ella, el orgullo tiene lugar. Eso no sirve de nada si quieren declararse dignos de Mi Reino.

 

En el mundo de hoy, la humildad no es aceptable, en una era en la que la asertividad y el deseo de sobresalir al mejorarse ustedes mismos por encima de otros, se considera un rasgo admirable. Aquellos que no se exaltan o siguen adelante con confianza y arrogancia en el mundo son ignorados. Su rasgo de humildad y generosidad hacia otros es considerado una debilidad, no vale la pena preocuparse por ser incluidos en su compañía. Sin embargo, la virtud opuesta al orgullo es la llave para entrar al Reino del Cielo. Por lo tanto, lo que se considera como un enfoque exitoso para desarrollar la llave de la fortuna y riqueza en esta vida, es precisamente la fórmula que les llevará a la oscuridad después de la muerte.

 

La humildad, con la que aceptan que ustedes deben servir a su hacedor y creador primero, es verdaderamente importante. Declarándose ustedes como nada, proclaman la Gloria de Dios.

 

La humildad es una virtud la cual no es solo preciosa a Mis ojos, pero que es una parte importante de su desarrollo espiritual. Significa poner a otros antes que ustedes para la Gloria de Dios. Sin embargo, es tan fácil caer en un estado de orgullo rápidamente.

 

Advertencia a las almas escogidas    

Tomen a aquellos que han trabajado duro para desarrollar sus vidas espirituales para complacerme. Luego, consideren a aquellas almas afortunadas a las que han sido dados dones, las cuales, a través del poder del Espíritu Santo, actúan como visionarios en el mundo. Muy a menudo, habiendo alcanzado estas gracias ellos sutilmente empiezan a considerar ser más especiales que sus hermanos o hermanas. Se jactan de los dones que poseen. Entonces ellos se convierten en selectivos en cómo comparten estos dones. Su auto glorificación afecta su habilidad para impartir la verdad. Lo que han olvidado es que todos los dones que se les han dado provienen de Mí. Yo amo a todo el mundo. Les han dado estos dones para compartir. Así como Yo doy estos dones a tales almas escogidas por el bien de otros, así también los puedo quitar.

 

La auto glorificación les impide verdaderamente seguir Mis pasos. Aprendan a ser humildes, pacientes y desprovistos de orgullo. Si trabajan hacia la humildad, a ustedes tendrán un lugar especial en Mi corazón. Así como Yo selecciono a ciertas personas como almas escogidas, ellos deben considerar esto como un don. Nunca deben pensar que son más importantes a Mis ojos, porque Yo amo a todo el mundo. Sin embargo, voy a recompensar el buen trabajo una vez que la humildad sea mostrada a Mí y a sus hermanos y hermanas.

 

Vuestro Amante Salvador,

Jesucristo