23 sep 2011

21.10.2012 19:56

Dios Padre: El anticristo y una nueva moneda mundial

Viernes, 23 de Septiembre del 2011, a las 21:30 hrs.

 

Hija mía, mientras que el mundo puede temer el GRAN AVISO, tiene que aceptar que comienzan las profecías contenidas en el Libro de la Revelación. El estado de la Iglesia (Vaticano) está amenazado, al igual que el estado de Israel. Las profecías se desarrollarán cuando el mundo esté controlado por el anticristo, que intentará controlarlos mediante una nueva moneda mundial. Tan pronto como seáis controlados por este medio, seréis controlados también de otras maneras.

El GRAN AVISO pondrá freno a esta y a otras atrocidades diabólicas, que están siendo planeadas por fuerzas globales, y que están más allá de la comprensión de Mis hijos en todo el mundo. Inocentes peones en un juego que no es obra vuestra, seréis protegidos por Mi Mano de Justicia.

Levantaos, hijos Míos, y combatid esta secuencia del mal con la oración. El control global y la persecución que están siendo planeados en este momento, pueden ser evitados mediante la oración. No todos vosotros seréis o podréis ser salvados, tal es el control que el anticristo ejercerá sobre vosotros.

Hijos Míos, Satanás nunca vencerá. No se le ha otorgado este poder, y en la medida en que comience a aflojarse su control, arrastrará consigo a las profundidades del infierno a tantas almas como pueda. Lloro con gran dolor por Mi hermosa Creación y por aquellas Mis queridas almas. ¡Ay! Si al menos escucharan la verdad…

La valoración científica es una tontería, porque ninguna ciencia sustituirá la realidad de Mi Reino Divino. Ninguna persona sobre la Tierra, puede alcanzar jamás a comprender la belleza y la maravilla que os espera a todos vosotros, pues no se puede describir con términos humanos.

Pronto entenderéis los planes que tengo para salvar al mundo de las manos del impostor.

Os amo a todos vosotros y Yo protegeré a Mis seguidores a cada momento, durante cualquier persecución planeada.

Volved vuestra mirada hacia Mí. Abrid vuestros brazos y dejadme que os sostenga a todos vosotros y os proteja.

Hijos Míos, los que creéis en Mí, no tenéis nada que temer.

Vuestro amado Creador,

Dios Altísimo, Dios Padre