SIERVO FIEL

Cristina | 13.01.2018

Paradójicamente hoy en día es una rareza escuchar la Verdad de labios de un pastor de almas. Estamos rodeados de palabras dobles, suaves y engañosas, pero que no son la Verdad. Por eso Dios tiene que comunicarse y recordárnosla, pues es ya muy difícil de encontrar. Dios bendiga a éste valiente Cardenal.

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