24 nov 2010

19.09.2012 23:39

Escalera hacia la perfección espiritual

Miércoles 24 de noviembre del 2010 a las 2:30 hrs.

 

Escribe esto, Mi amada hija. La Fe actúa de tal manera que puede hacer desertar a Mis seguidores más devotos cuando menos se lo esperan. Esta experiencia es importante para probar su Fe. Eso hará que vuelvan a Mi Corazón mucho más fuertes. No temáis, es una prueba que Yo permito pasar a Mis hijos para fortalecerles.

 

No es fácil mantener su Fe en Mí, Hijos Míos, porque hay muchos obstáculos que dificultan vuestra devoción. De tanto en tanto sentiréis un completo vacío en vuestras almas. Esto puede dejaros en un estado muy agitado porque os sentiréis solos y sin apoyos.

 

Mis fieles seguidores debéis entender esto. Yo, a pesar de la soledad que podéis experimentar, nunca estoy lejos. Todos estos episodios tienen un objetivo que es fortalecer vuestra Fe y que podáis seguir firmes subiendo peldaños hacia Mí. Es lo que se llama la escalera hacia la perfección espiritual, que es el Cielo. Es una escalera muy larga y puede llevar mucho tiempo alcanzar los peldaños más altos. Cada peldaño puede representar una nueva revelación cuyas lecciones debéis experimentar antes de alcanzar las gracias que necesitáis para elevar vuestras almas a la perfección espiritual necesaria para entrar en el Paraíso de Mi Padre.

 

Cada peldaño os permite conocer un poco más lo que espero de vosotros. A veces es duro. Otras veces puede parecer injusto. Pero cada peldaño os hace más astutos entendiendo la verdad de Mis enseñanzas.

 

Algunos suben estos peldaños rápido, mientras a otros les lleva su tiempo. Algunos de Mis devotos seguidores pueden perder el valor y retroceder un peldaño, o dos o tres a la vez. Esto es normal. Otros que avanzan demasiado rápido ganan una confianza que les hace creer que ellos entienden de todos los asuntos espirituales. Pero ésta es la forma que tiene el Seductor de hacerles creer y aceptar esa falsa confianza. Todos los dones que os son otorgados sólo pueden provenir de Mí. Os son dados a vosotros, Mis fieles seguidores, por Mi ilimitado amor. Nunca debéis creer que actuáis como lo hacéis porque vuestra Fe es firme. Sí, vuestra Fe puede ser fuerte gracias a vuestra ternura de corazón. Sin embargo, eso también es un regalo Mío. Para alcanzar el peldaño más alto debéis ser humildes en vuestro amor por Mí. Mostrad virtud en todo momento.

 

Confiad en vuestra Fe, por todos los medios, porque esto me complace. Pero nunca caigáis en la trampa de creer que conocéis todos los misterios del Reino Divino. Hijos Míos, como hombres que sois, nacidos bajo el pecado original, sólo el tiempo podrá revelaros estos misterios.

 

Esforzaos siempre por aceptarlo todo como un regalo Mío, incluso las pruebas que os mande. Todos Mis dones son otorgados para fortaleceros en vuestro amor por Mí.

 

Estoy muy orgulloso de todos Mis hijos que creen en Mí y que me muestran honor y respeto. Para que pueda llevaros a la más alta gloria del Paraíso de Mi Padre, necesitáis aspirar a la gloria de la unión perfecta Conmigo.

 

Hacer esto, hijos Míos, lleva un poco de tiempo y requiere paciencia antes de que se produzca el total abandono de vuestra alma en Mí. Cuando esto ocurra, formaréis parte de Mi Cuerpo Místico por toda la eternidad.

 

Rendíos, Hijos Míos, a Mi amor puro y absoluto y nunca tendréis que mirar atrás o temer, porque estaréis seguros en Mis brazos. Hijos fieles, manteneos fuertes aun ante los obstáculos, porque no abandonaré a Mis amados y devotos seguidores. Nunca.

 

Vuestro  Amante Salvador, Jesucristo.