23 jul 2011 (1, 2)

20.10.2012 20:27

Ningún hombre fracasará en oír la Palabra de Mi Hijo, antes de que el tiempo llegue para Su retorno

Sábado 23 de julio del 2011 a las 17:15 hrs.

 

Segundo mensaje de Dios Padre        

Vengo en el Nombre de Mi Amado y Precioso Hijo, Jesucristo.

Mi hija elegida, aunque a veces has dudado en atender a la llamada de Mi amado Hijo, a que le escuches, has crecido a Mis ojos por el regalo que le has hecho. Tu regalo de ser un alma de expiación para ayudar a salvar a millones de almas, le conmueve hasta las lágrimas, de pura alegría y alivio. Porque muchas almas se pierden en el fuego del infierno, cada día, cada segundo, en cada suspiro.


Mi hijo exige ahora tu total sumisión, hija Mía. No vaciles en obedecer Sus mandatos. Tu corazón está lleno de amor y compasión, no solo por Mi querido Hijo, sino también por todos Mis hijos. Tocada por el Espíritu Santo, sentirás al momento amor por extraños, en los que verás Mi Luz. A ti, hija Mía, se te han concedido las gracias para ver en todo, tanto el amor como la maldad. Estarás también en condiciones de reconocer los pecados en las pobres almas descarriadas.


Esta tarea supone ahora, que tienes que rodearte de toda protección.
Hija Mía, te protegeré a ti y a tus seres queridos, pues ahora estarás forzosamente en el punto de mira del diablo. Reza y pídeme todos los días esta protección, y te será ahorrada la intensidad de la persecución. Tienes que pedirme ahora que te ayude a extender estos mensajes, para que la Voz de Mi Hijo sea escuchada y honrada como debe serlo.

Mi mensajera, Mi hija, todavía tienes poca comprensión acerca de lo que se exige de ti. No te podrá ser dada mucha información de una vez. Serás inspirada por Mí y cumplirás, bajo Mi dirección, las profecías anunciadas, cuando la voz de Mi Hijo se extienda entre la humanidad, así como Su Santo Evangelio. Todo hombre escuchará la voz de Mi Hijo antes de que llegue el momento de Su Vuelta. Se te ha confiado a ti esta tarea y debes inclinar la cabeza, en señal de reconocimiento, por este glorioso requerimiento del Cielo.


Hija Mía, serás asistida de todas las maneras, pero tienes que obedecer a Mi Hijo en todo momento. Levántate ahora, hija Mía, porque el hombre tiene que oír la palabra del AVISO que Mi Hijo envía, para que las almas no tengan que sufrir los tormentos del infierno, si muriesen en pecado mortal, sin haber tenido la oportunidad de ser salvados por medio del AVISO de Mi Hijo.


Deja que Mi Paz inunde ahora tu alma. Mi Corazón rodea cualquier movimiento que hagas. Nunca tengas el sentimiento de que estás sola en esta tarea, porque serás guiada en cada minuto del día.

 

Dios Padre

 

Agosto el mes para la salvación de las almas

Sábado 23 de julio del 2011 a las 17:30 hrs.

 

Mi amada hija, Me haces muy feliz. Tu entrega total, ahora significa que puedo salvar más almas por todas partes. Un alma víctima (en expiación), hija Mía, no está enteramente claro para ti, así como su completo significado pero, a tiempo, lo será. Para entonces tú estarás muy fuerte que sufrir por Mí te traerá alegría, no tristeza. No será fácil, pero entonces, trabajando para Mí, tu Amado Salvador, no puede ser fácil.

 

Fue por inspiración de Dios, Mi Padre Eterno, que tú fuiste alentada a hacer este sacrificio final por Mí. Ésta es una gracia muy especial, hija Mía, aunque no lo parece ser en términos humanos, porque Mis gracias no siempre significa traer alegría y felicidad en tu vida. Ellas pueden traer sufrimiento pero, al mismo tiempo, te provee con una interiorización de Mi Reino Glorioso.

 

Muchas, muchas personas en el mundo forman Mi precioso ejército. Ellas salvarán almas a través de la oración, del sufrimiento personal y de la extensión de Mi Palabra. Cuanto más fuerte sea Mi ejército en la salvación de almas, más pequeño será el impacto del  GRAN CASTIGO.

Les pido a todos Mis hijos que pasen el mes de agosto, rezando la Divina Misericordia diariamente, por las almas perdidas que no sobrevivirán al GRAN AVISO. Un día de ayuno a la semana es también requerido, como también la Misa diaria y recibir Mi Santísima Eucaristía.

 

Si suficientes de ustedes hacen esto, en lo que llamo “el mes de la salvación de las almas”, entonces millones de almas serán salvadas a través del mundo. Hagan esto por Mis hijos y serán parte de Mi Glorioso Reino. Sus almas, en el momento de la muerte, se unirán a Mi en el Paraíso. Esta es Mi más solemne promesa.

 

Les amo hijos. Ahora vayan y formen el más poderoso ejército en el mundo, el ejército del amor, el ejército de la salvación.

 

Vuestro Amante Salvador,

Redentor de la Humanidad,

Jesucristo