23 ago 2011

20.10.2012 21:22

Ningún pecado es tan grave, que no pueda ser perdonado

Martes, 23 de Agosto del 2011, a las 23:45 hrs.

 

Hija Mía, empiezas ahora a entender la verdad del sufrimiento. Cuando pido sufrir a almas elegidas, éstas sufren tanto como Yo lo hice durante Mi Martirio en Mi Crucifixión. Precisamente como Mi Muerte salvó a los hombres del pecado, puede también tu sufrimiento preservar de la condenación eterna a los hombres. Mediante tu sufrimiento ofrecido libremente, ofreces un sacrificio para que la Misericordia de Dios sea mostrada a las almas.

 

Si Yo pidiera a más almas que hicieran esto, mostrarían probablemente miedo y lo rechazarían. Pero muchas almas sufren sin ser conscientes de que también son almas elegidas. Muchos de Mis hijos pueden preguntarse por qué sufren unas personas y otras no. Mi respuesta es que Yo elijo a aquellas cuyo corazón es bueno y practican la humildad en esta vida, a aquéllas que anteponen las necesidades de los demás a las propias. El alma que tiene un corazón bondadoso, toma sobre sí el papel del sufrimiento por Mí. Esto es un regalo Mío. Puede no parecer un regalo, pero cuando se os da este regalo, salváis en Mi Nombre a miles de almas cada día.

 

Por eso quisiera pedir ahora a Mis seguidores que ofrezcan cada día un sacrificio que sea comparable al sufrimiento, para ayudarme a salvar almas que se encuentren en pecado mortal, en el momento de su muerte durante el GRAN AVISO. Pedidme este regalo. A aquéllos que son de corazón humilde les pediré igualmente ofrecer un sacrificio personal para Gloria Mía. A aquéllos que tienen el sentimiento de no poder hacer esto, les digo: Os bendeciré con Mis Gracias Especiales, porque sé que vuestro amor hacia Mí es real, y vuestras oraciones salvan las almas de vuestros hermanos y hermanas.

 

Hijos Míos, debéis saber esto: Mi ejército de seguidores crece diariamente debido a estos mensajes. Pronto crecerá hasta un ejército de millones. Sólo llamo a aquéllos que son suficientemente valientes para aceptar Mi reto. La valentía viene del amor. La idea de un hombre sobre la valentía será diferente de la de otro. Simplemente os pido que habléis al mundo de Mi Amor. Recordadle la verdad contenida en las Sagradas Escrituras. Decidles que Yo vuelvo para ofrecerles pronto el gran regalo de Mi Misericordia. Porque si Yo viniera ya, para juzgar al mundo, el cielo estaría desierto, tan extendido está hoy el pecado. Extended Mi Buena Nueva. Recordad a los hombres que Yo estoy presente cuando sienten amor hacia alguien - amor verdadero y puro - incluso cuando esto solo durase un instante o cuando fuera una buena acción que vosotros contempláis.

 

Decidles que sin amor decaerán y no llegarán a nada.

 

Decidles que cuando los miro, están desnudos ante Mis ojos y no tienen posesiones mundanas. Solo veo lo bueno y lo malo en el alma

 

Decid a aquellas pobres almas atemorizadas que se avergüenzan de su vida anterior, que Yo soy comprensivo y misericordioso y que los acogeré en Mis brazos abiertos y amorosos. Todo lo que tienen que hacer es ir hacia Mí para pedir Mi ayuda. Nunca me cerraré a la súplica de los pecadores, no importa lo grave que sea su pecado. Yo perdono a todos aquéllos que sientan sincero remordimiento por ofensas de cualquier naturaleza, que hayan cometido en su vida pasada.

 

Sus corazones se aligerarán y Mi Amor devolverá la Luz a su vida. Yo volveré en Mi Gloria, hijos, no para asustaros, sino para traeros Mis regalos, los mismos regalos que os fueron arrebatados por la acción de Satanás.

 

Venid. Inclinad vuestras cabezas. Dejad a un lado vuestra vergüenza y pedidme que os perdone ahora. Nada puede escandalizarme, hijos. Ningún pecado es tan grave que Yo no pueda perdonar si mostráis verdadero arrepentimiento. No aplacéis esto. Pedid ahora la absolución antes de que sea demasiado tarde.

 

Vuestro Amante Jesucristo, Salvador de la Humanidad