15 abr 2011

26.09.2012 00:58

Cómo asegurar que sus familias y sus amigos puedan entrar al Cielo

Viernes 15 de abril de 2011 a las 15:30 horas.

 

Mi amada hija, Me regocijo porque muchos buenos y dedicados seguidores Míos se reúnen durante la Semana Santa en unidad para honrar el sacrificio que hice por todos. Un sacrificio que Yo gustosamente haría una y otra vez para salvar a cada uno de ustedes. Mi amor es profundo por cada individuo del mundo, cada uno quien  fue creado por la Santa Voluntad de Dios, el Padre Eterno, Creador de la humanidad. Todos ustedes tienen un lugar muy especial en Mi Corazón, incluso aquellos de ustedes que no Me conocen.

 

Si les fuera prometida una vida en esta Tierra en la que se les ofreciera riqueza y felicidad, muchos de ustedes aprovecharían esta oportunidad. Tan desesperados están por satisfacer sus aspiraciones del cuerpo. Si a los hombres se les ofrecieran el Paraíso en el Cielo, les parecería difícil de imaginar. Entiendo esto. Las almas tibias necesitarán tener una imaginación vívida para penetrar este glorioso lugar, siempre luchará por imaginar esta gloriosa entidad. Las únicas almas que pueden son aquellas con una fuerte fe en la existencia de Dios.

 

La única forma de entender verdaderamente la joya que les espera a cada uno de ustedes es fortaleciendo su creencia, y la única manera de hacer esto es rezando mucho para ver la verdad, la Luz. El futuro brillante que les espera a los que honran a Dios, el Padre Todopoderoso.

 

Creyentes, deben rezar por sus amigos, esposos/as, familiares, parientes, hermanos, hermanas e hijos que tengan poca fe. Cuando ustedes reciten Mi oración de la Divina Misericordia en favor de ellos, salvarán sus almas. Esta es Mi promesa a ustedes.

 

Vuestro Amante Salvador, Jesucristo

 

Despierten a la verdad antes que sea demasiado tarde

Viernes 15 de abril de 2011 a las 23:00 horas.

 

Mi amada hija debes decir al mundo que se debe cumplir ahora Mi Santísima Voluntad si la humanidad quiere la vida eterna. Este mundo, por más que tenga mucho que ofrecer, nunca satisfará su hambre. Si no fuera por los pecados de sus primeros padres, Adán y Eva, entonces, sí hubiera sido posible vivir en la felicidad eterna sin obstáculos en su camino. Porque el Engañador está por todas partes, no dejará que ninguno de ustedes planee sus vidas cerca de Mí. Astuto, un mentiroso, él luchará continuamente por asegurarse que caigan en pecado por medio de los distintos medios de seducción. No obstante, se le hará muy difícil elegirlos como blanco si están en estado de gracia alcanzado por la confesión y los Benditos Sacramentos.

 

El Santo Rosario es especialmente efectivo contra Satán gracias a los poderes dados a la Virgen Bendita, Mi Madre, por Dios el Padre Eterno. Ella tiene poderes enormes sobre el Engañador. Él no tiene poder contra ella y él lo sabe. Si le permiten a Mi Santa Madre guiarles hacia las gracias, ella podrá interceder a su favor, entonces ustedes estarán inmunes contra su influencia.

 

Mientras la gente lucha por la felicidad y la paz en esta Tierra, buscan una fórmula secreta. Esto es por lo que ellos gastan tiempo tratando de encontrar el secreto de la felicidad, ganancias materiales y paz en sus vidas. Ellos vienen con nuevos caminos, ideas, los cuales son todos promovidos a través de esquemas para obtener riquezas. Independientemente de todos los argumentos que presenten, muchos de los cuales están basados en idealismos impulsados sicológicamente, si no creen en Dios, el Padre Eterno sencillamente será imposible alcanzar paz y alegría en sus vidas. Él es el único dador de vida. Si no se acercan a Él, ustedes estarán vacíos de espíritu.

 

Aquellos de ustedes que invierten una cantidad de tiempo considerable tratando de refutar Mi existencia, pierden su tiempo persiguiendo sueños que nunca se concretizarán. Su rechazo terco de desconocer a su creador, el ser supremo que creó este mundo, los llevará a un abismo de eternas tinieblas.

 

Mucha gente como ustedes, que mientras vivieron llegaron demasiado lejos al negar la existencia de Dios, propagando la mentira de que no existe tal cosa como un Dios Padre, se encuentran ahora en las profundidades del infierno por su propia elección. No permitan que esto les suceda a sus almas. Aquellos que terminan en el infierno, se queman como si todavía estuvieran encarnados.

 

Cómo se ríe Satán de su ignorancia. Cuando niegan a Dios, están negando su derecho a la felicidad eterna. Esta misma felicidad eterna es lo que ustedes buscan implacablemente en este mundo, pero no puede ser conseguida en la Tierra.

 

Nunca vivan su vida en la Tierra como si ésta fuera la única parte del ciclo de su existencia, porque no lo es. Su verdadero hogar estará en el Paraíso, Conmigo.

 

Vuestro Amante Salvador, Jesucristo