06 abr 2011

26.09.2012 00:47

Nunca juzguéis otras religiones, credos o preferencias sexuales

Miércoles 6 de abril del 2011 a las 15:00 hrs.

 

Mi amada hija, el tormento que estás soportando es porque el Engañador está constantemente tratando de tentarte para que abandones este sacratísimo trabajo. Él te está desconsolando, acéptalo. Nunca dudes de Mi Divina Palabra, no importa cuán difícil sea para ti. Serás recompensada con el espíritu de la paz, cuando tú te entregues verdaderamente a Mí. Mantente diciéndome esto cada día, a lo largo del día y pídeme las gracias para llenarte de gozo tan pronto el Engañador te ataque. Mantente fuerte, hija Mía, nunca te rindas. Mantén tu mente libre de desorden y concéntrate en Mis mensajes para el mundo. Hoy día, son los mensajes más importantes para la humanidad que están siendo dados para instruirla, para que una vez más encuentre el camino correcto hacia Mí.

 

La gente está confundida por Mis enseñanzas

Ahora muchas personas están perdidas. Están confundidas por Mis enseñanzas y las múltiples formas en las que han sido interpretadas, diluidas, cambiadas, añadidas, quitadas. Mis hijos necesitan orientación de manera que puedan buscar las gracias necesarias que ellos necesitan para ser fuertes otra vez y ligeros de corazón. Esto sólo se puede conseguir por la oración y apegándose a Mis enseñanzas.

 

No excluyo ni a una sola alma en el mundo

Mis hijos que están convertidos saben esto y se acercan más a Mi Corazón a través de los sacramentos. Sin embargo, aquellos hijos perdidos y errantes deben comenzar desde  el principio y acordarse de los Diez Mandamientos dados al mundo por Moisés. Muchos, muchos hijos no están conscientes de esto. No excluyo ni una sola alma en el mundo, independientemente de cuál religión practiquen.

 

Advertencia a los creyentes que desprecian otros credos 

Si Mis creyentes se diferencian a sí mismos y se colocan o exaltan a sí mismos por encima de aquéllos que desconocen Mis enseñanzas, entonces se  están comportando justo como lo hicieron los fariseos. Debería darles vergüenza a aquéllos que se consideren por encima de aquellas almas que necesitan iluminación. Qué vergüenza que ésos, aunque estén conscientes de la verdad, menosprecien a aquéllos de diferente Fe. Creen que por conocer la verdad y beneficiarse de los Santos Sacramentos son más importantes a Mis ojos. Sí, Yo recibo gran consuelo y alegría en Mi Corazón de estos dedicados seguidores, pero cuando ellos condenan o juzgan a otros por su Fe, me ofenden grandemente.

 

Mis seguidores abrid vuestros ojos a la verdad de Mis enseñanzas  al nivel más sencillo. No juzguéis a otros. No despreciéis a otros que vosotros consideréis que son pecadores y que rechazan Mis enseñanzas, porque son iguales a vosotros ante Mis ojos, aunque a vosotross se os haya dado el don de la verdad. Me trae gran dolor de corazón cuando aquellos seguidores bien intencionados dictan a aquellas pobres almas cómo vivir sus vidas. Lo hacen de forma incorrecta.

 

Nunca digáis a aquellos de diferente credo o preferencia sexual que están condenados

Forzar Mis enseñanzas para decir a aquéllos que no son seguidores que  perecerán o sufrirán daños, juzgando sus caminos como “malos”, simplemente les harán más débiles que antes. Muchos sencillamente os darán la espalda a vosotros. Entonces habréis fallado. En vez de aleccionarles, mostrad  compasión. Enseñad con el ejemplo. Nunca les digáis o intentéis decirles a estas personas que están condenados ante Mis ojos, porque no lo están.

 

Amo a cada una de las almas de todas las religiones. De todas las convicciones, de todos los credos, de todas las preferencias sexuales. Cada uno es precioso, nadie es mejor que el otro. Mientras el pecado siempre esté ahí, todos serán pecadores, recuerden eso, dependerá de cada uno seguir Mis enseñanzas y propagar Mi palabra.

 

Abrazáos. Mostrad compasión por cada uno. No excluyáis a nadie, independientemente de si ellos son católicos, de otra denominación cristiana, del islam, hinduistas, judíos, budistas, incluso de esos nuevos cultos que han emergido, que no creen en Dios, el Padre Eterno. Rezad por ellos. Mostradles  la importancia de abrir sus corazones a la verdad. Enseñad a través del ejemplo. Propagad la conversión, pero nunca jamás juzguéis a otros o intenten diferenciarse de aquéllos que no entienden la verdad.

 

Nunca creáis que porque a vosotros se os han dado las gracias del Cielo, que por vuestra lealtad a Mí sois mejores que vuestros hermanos y hermanas. Sí, vosotros traéis alegría a Mi Sagrado Corazón, pero debéis tratar a los otros de forma amorosa, no de forma dictatorial.

 

Ninguno de vosotros es digno de juzgar a otros      

Recordad esta lección, ninguno de vosotros es digno de juzgar o atacar a otros. Nadie tiene el poder o el conocimiento divino de hacer ninguna evaluación moral de los otros. Mantened una mente abierta siempre y recordad, el día en que creáis que sois más importantes a Mis ojos, que ésos que vosotros consideráis que son pecadores, es el día que os perdéis para Mí.

 

No excluiré ningún credo de estos mensajes

Mi palabra está siendo dada ahora como un don a la humanidad, a todos y cada uno de vosotros. Yo no me enfocaré, a través de estas comunicaciones, en sólo un grupo de seguidores devotos. A aquéllos de vosotros que entiendéis la verdad, permitidme recordaros: Todos Mis hijos en todo el mundo, especialmente los pecadores endurecidos y aquéllos que no creen en la existencia de Mi Padre Eterno, Dios el creador y hacedor de todas las cosas, son ahora una prioridad. Dependerá de vosotros, Mis seguidores, rezar mucho y mostrar amor a aquéllos que están ciegos, pero haced esto en la forma en que os estoy instruyendo. Recordad finalmente que Yo os amo a todos.

 

Vuestro Amante Salvador, Jesucristo, Rey de toda la humanidad