02 ago 2011

20.10.2012 20:58

Dios Padre: Un mensaje extremadamente urgente a la humanidad

2 de agosto del 2011, a las 20:15 hrs.

 

Vengo en nombre de Mi Hijo Jesucristo. Soy Dios Padre y deseo comunicar esto a todo el mundo. Es Mi intención retardar la severidad del castigo, para dar a los hombres una oportunidad de abrir sus corazones a la verdad de Mi existencia. Ellos, Mis queridos hijos, tienen que saber que Yo soy, en primer lugar, un Dios de Misericordia y, sólo después, un Dios de Justicia.

 

Se ha estirado Mi Misericordia hasta límites extraordinarios. Por el poder de la oración, contendré Mi mano con Misericordia, para que el hombre pueda aliviar el odio que se manifiesta en muchas almas por todo el mundo.

 

Tened en cuenta, hijos Míos, cuando os advierto de que si no se detiene el avance del pecado, esto acarreará un castigo que destruirá a gran parte de la humanidad. Semejante castigo no se ha visto desde los días del diluvio que destruyó la tierra, en tiempos de Noé.

 

No os permitiré por más tiempo, Mis ingratos hijos, que aniquiléis a aquellos que me han mostrado fidelidad. Tampoco miraré impasible ni permitiré que el NUEVO ORDEN MUNDIAL (New World Order) contamine Mi Creación, Mis hijos, Mi Tierra.

 

Tomen en serio una de las últimas advertencias que se darán a la humanidad. Apartaos del camino del pecado y seréis salvados. Apartaos de vuestra devoción ciega a las seducciones de Satanás y a su hechizo tentador, que os gana a través del amor a vosotros mismos y de los milagros materiales. Si continuáis profanando este hermoso mundo que fue creado por amor a vosotros, de la manera en que lo estáis haciendo, entonces se os privará de él para que no sigáis causando más daños.

 

Yo soy el Dios del amor, lento a la ira, pero Mi paciencia se acaba. Aquellos que continúen mutilando y destruyendo a Mis hijos, mediante la guerra y el control de las finanzas del mundo, saben que vuestros días están contados. Vuestra oportunidad de salvación será ahora la última. Si no reaccionáis convenientemente durante el gran regalo de la Misericordia, que es EL GRAN AVISO, entonces seréis aniquilados vosotros y vuestros esbirros.

 

Mi Gloria se manifestará a cada hombre, a cada mujer y a cada niño. Aquéllos que se han decidido por la senda de Mi Reino, tendrán la vida eterna. Aquellos que no elijan este camino, experimentarán una oscuridad, como nunca hubieran podido o querido imaginar.

 

Seguidores de Satanás, que idolatráis conscientemente su maldad, oigan ahora Mi promesa: a vosotros, Mis hijos perdidos, durante el GRAN AVISO, os será ofrecida, una vez más, la mano del amor y de la paz. Cogedla, pues será una cuerda de salvación para regresar al seno de Mi amor. Si no atendéis Mi petición, entonces sufriréis en la eternidad el no regresar jamás al redil de Mi querida familia.

 

Esta es, hija Mía, una de las advertencias más importantes que os hago, para salvar del fuego torturador de la condenación eterna a tus hermanos y hermanas.

 

El Rey de lo Alto, Dios, Padre Todopoderoso